Título original: Extremely Wicked, Shockingly Evil and Vile

Año: 2019

Duración: 108 min.

País: Estados Unidos

Director:  Joe Berlinger

Reparto: Zac Efron, Lily Collins, John Malkovich, Angela Sarafyan, Kaya Scodelario, Jeffrey Donovan

Género: Thriller, Drama

Por: Harry Plus

26 / Julio/ 19

Harry Plus

Licenciado en Derecho, migrante chihuahuence, editor en diario Basta, Conductor. 

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Extremely Wicked, Shockingly Evil and Vile

Al hablar de Theodore "Ted" Robert Cowell Bundy, definitivamente nos referimos a uno de los asesinos seriales más reconocidos en la historia de la humanidad, un ser sádico, frío, calculador y cínico, cuyo encanto y carisma debidamente elaborado (fingía y mentía por compulsión), le ayudaron a perpetuar durante 1974 y 1978, más de 30 asesinatos en varias ciudades de los Estados Unidos (siendo aun desconocida la cifra real). Toda su violencia fue perpetrada en contra de mujeres jóvenes, a quienes engañaba, atraía y golpeaba brutalmente, violándolas en el proceso y a la mayoría, les quitaba la vida de una forma barbárica, conductas que son descritas por el mismo juez que se encargó de sentenciarlo  a la silla eléctrica en 1989, Edward D. Cowart, como “asesinatos que fueron, en verdad, horrendos, atroces y crueles, extremadamente retorcidos, sorprendentemente malvados y viles. Y que fueron producto de un plan intencional de causar dolor con total indiferencia a la vida humana”.

A lo largo de los años se han realizado diversas adaptaciones de la vida de este infame asesino tanto en cine como en televisión, siendo las más destacadas “The Deliberate Stranger” (1986), película para televisión protagonizada por Mark Harmon, “Un extraño a mi lado” (2003), dirigida por Paul Shapiro (basada en el libro del mismo nombre de Anne Rule, quien conocía a Bundy personalmente), y más recientemente por la plataforma de streaming Netflix, “Conversaciones con asesinos: Las cintas de Ted Bundy” (2019), un documental meticulosamente dirigido por Joe Berlinger, quien regresa a la silla de director y a la historia de Theodore, para entregarnos “Ted Bundy: Durmiendo con el asesino” (2019), una historia protagonizada por el actor Zac Efron (Ted Bundy), y Lily Collins en el papel de Elizabeth Kloepfer (su novia).

Dentro de la cinematografía hollywoodense, encontramos un mercado creciente en la última década en cuanto a producciones biográficas de grandes personalidades (algunas no tanto), que tienen como intención presentar hasta en la más pura intimidad a la leyenda, desgarrando y aperturando su humanidad, para que el espectador la descubra y empatice, tanto en sus decisiones, como en sus desenlaces. Algo que en esta ocasión, el mismo Joe Berlinger pretende, pues dentro de esta ficción, basada en el libro y memorias de la propia Elizabeth Kloepfer, “The phantom prince, my life with Ted Bundy”, se nos muestra al ser humano más que al psicópata, una historia que nos adentra en los conflictos ocasionados dentro de la relación sentimental de esta pareja conformada por Liz y Ted.

La cinta cuenta con bastantes limitantes y fallas que la convierten en toda una decepción, la más importante, el director, pues si bien Berlinger es un extraordinario documentalista, se nota su falta de preparación en cuanto a dirección de actores y ficción se refiere, pues su nula o errónea visión hacia el personaje de Zac Efron, termina por convertir a su asesino serial, en alguien ajeno al de la realidad, pues en los mismos registros y entrevistas, la personalidad de Ted Bundy se nota como la de alguien sumamente calculador y sin sentimientos, aunque su cara exprese lo contrario, algo que con la interpretación de Zac, se pierde, pues muestra en demasía sus emociones, dejando de lado la fría y atemorizante dualidad de Bundy, pretendiendo conquistar a la audiencia con su supuesta moral y condición sentimental, y no es el hecho de que el propio actor no estuviera a la altura, simplemente no fue guiado de manera correcta. En cuanto a la interpretación y adaptación del libro, sucede lo mismo, pues Berlinger falla en plasmar de forma adecuada el dramatismo encontrado en las mismas páginas, enfocándose (y de forma inverosímil), más en cuestiones sentimentales que en las propias atrocidades del personaje, algo que se torna en tedio, pues el producto que pretende consumir el espectador, no es el de una relación amorosa en constante conflicto. Lily Collins, por su parte, cumple en lo que el guion puede ofrecer, una mujer atormentada por la relación que mantiene con un sujeto atroz y a la vez encantador, perseguida por los fantasmas de sus decisiones y la culpabilidad de haber ayudado a la policía en su captura. 

La historia como tal se centra en la relación de Ted y Elizabeth, manejando en segundo plano los impulsos violentos que lo llevaron a convertirse en uno de los asesinos seriales más conocidos en EU, desarrollando a tintes medios la psicología del personaje, los conflictos y la estructura argumental que por si sola, enriquece a esta historia, entregando un producto regular que poco o nada favorece a la carrera de Joe Berlinger y a la de los mismos Zac Efron y Lily Collins.